Tigres

Buena parte de la operatoria portuaria fue privatizada durante el anterior gobierno (90-95) del Partido Nacional apoyado por el Colorado. El puerto mueve, anualmente, millones de dólares. En marzo pasado, bajo un supuesto litigio internacional por 1.500 millones de dólares planteado por la operadora belga Katoen Natien, (que integra la Terminal Cuenca del Plata junto a la Administración Nacional de Puertos) el gobierno extendió concesión por 50 años; a partir del 2031. Falta mucha información y transparencia. Los belgas, que la hacen a palada, prometen una inversión de 455  millones de dólares y rebaja de tarifas. La decisión desató una polémica entre la empresa belga y Montecon, su competidor. El país con un puerto, clave y estratégico entregado a privados desde hace años, ve que millones de dólares son reenviados al exterior. El gobierno jugado a la  belga, -lo privado siempre es mejor en su concepción-, generará pugna de feroces intereses particulares. Hasta ahora, al igual que el desastre sanitario, no merece una profunda instancia de la oposición. En el puerto se puede reconfigurar el monopolio. De soberanía, nada. A todo esto, la Unión de Exportadores, en la Comisión de Transporte del Senado, señaló sus preocupaciones. El escenario que se anuncia  puede afectar costos y competitividad. El sindicato portuario, opuesto a estas políticas desde siempre, también plantea sus inquietudes sobre una actividad históricamente relevante.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: