El país real

En el periodo 2006-2014 el mercado de trabajo tuvo mejoras, situación que comenzó a cambiar al año siguiente. Del 14 al 19, la tasa de empleo cayó desde el 60.4 % al 56.6 %; en plata unos 60 mil puestos de trabajo menos. El periodo crítico de la pandemia (abril-junio 2020) la tasa mencionada se tumbó al 52.9 %. Ahí se perdieron 90 mil puestos; aunque algunos analistas hablan de 100 mil. Dicen que los números no mienten, mienten los que los analizan o el gobierno. Conviene mencionar una par de datos adicionales. Tomando las edades, la perdida más significativa de empleo está en la franja de los menores de 25 años. Según el informe “Impacto de la pandemia en el mercado de trabajo y la nueva ley de promoción de empleo Octubre de 2021” del Instituto Cuesta Duarte del PIT-CNT se plantea que “para los trabajadores mayores de 25 años el impacto luce menos intenso y la recuperación es clara, para los trabajadores más jóvenes la caída ocurrida hacia el segundo trimestre de 2020 es más profunda y posteriormente quedó estancada”.

El otro dato tiene que ver con los niveles salariales. Hay un combo perfecto: pérdida de empleo y de salario. Parece una sopa de números pero conviene replicar, textual el informe, eximiendo comentarios, “en 2020, más de 650 mil ocupados no alcanzaron a percibir  25 mil pesos líquidos al mes por 40 horas de trabajo semanal, representando un 42% del total. Entre ellos, cerca de 225 mil no lograron superar los  15mil pesos líquidos”. Hay más datos. “Sobre el 58% restante, unos 327 mil percibieron remuneraciones entre  25 y 35 mil pesos, 267.500 ganaron entre  35 y  50 mil, mientras que cerca de 308 mil ocupados recibieron ingresos mensuales por encima de los  50 mil pesos líquidos. Entre los asalariados, la cantidad de trabajadores con salarios sumergidos menores a  25 mil pesos líquidos al mes asciende a unos 413.400, lo que representa un 37% del total. En el otro extremo, unos 230 mil asalariados perciben ingresos mensuales por encima de  50 mil pesos”.

El trabajo del Instituto de la Central concluye que los jóvenes son los más afectados por el desempleo, al tiempo que padecen más la informalidad y los que laburan perciben los salarios más deprimidos. Como el  tema preocupa, una nueva ley de empleo juvenil, trabajadores mayores a 45 años y personas con discapacidad  tiene el propósito de  generar políticas activas de empleo. La anterior  ley, del 2013, no había dado los resultados esperados.

Hay otro país, con uruguayos más discreto y que no les va mal. Tienen 2.845 millones de dólares engordando bancos “locales”, al tiempo que otros, -pueden yuxtaponerse-, llevaron 8 mil millones de dólares al exterior.

El menú se corona con una renuncia fiscal, por parte del Estado, el año pasado de 3.100 millones de dólares. Son el verdadero poder.

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