Lejos de las urbes

El gobierno argentino, además de una rigurosa cuarentena, dispuso asistencia socioeconómica para los sectores más vulnerables de la población. Hay por cierto, en nuestros países, además de las inequidades que conocemos, las territoriales. Por ejemplo a las diversas comunidades indígenas ´-que plantean “construir otra normalidad”- se hace complicado acceder a dichos beneficios. En el noroeste (NOA) las dificultades se multiplican: “El pueblo guaraní tiene una realidad diferente a la de los kollas de la quebrada y la puna, que tienen ganadería y agricultura. La mayoría trabaja en los tabacales por temporada y la cuarentena los perjudica porque, si no trabajan, no comen. A eso hay que sumar que muchísimos no tienen DNI porque nacieron en fincas o lotes y no están inscriptos así que no acceden al ingreso familiar de emergencia”, comenta a la agencia Telam Raquel Tolaba del  Consejo Nacional de la Mujer Indígena (Conami) Ni hablar del acceso a internet. Cerró expresando la necesidad “imperiosa de que dirigentes originarios y dirigentas originarias asuman como mandato ancestral la construcción de otra normalidad, plural y diversa que convoque a las sociedades del mundo a recuperar el equilibrio perdido detrás de la homogeneización, el derroche y expropiación de energía que provoca el extractivismo”.

A %d blogueros les gusta esto: