Cuba, en la mira

En los agitados años 60, los cubanos pensaron, con el telón de fondo de otros procesos, que se podía superar el capitalismo a escasos kilómetros del imperialismo. Fue, entonces, un faro y referencia para los luchadores sociales que pretendían superar el capitalismo, sin descartar ningún método. Aportó épica, frescura y la sensación que se podía.

La revolución en años aciagos y posteriores ha sido muy solidaria con los distintos pueblos latinoamericanos. Sin ir muy lejos, cientos de uruguayos pobres pudieron, -tras convenio con el gobierno cubano en periodos anteriores-, recuperar visión. Hace unos días se registraron movilizaciones en distintas partes de Cuba y se amplificaron críticas y reportes de detenciones, represión policial, falta de libertad y diversas restricciones. Movilizaciones y protestas ya ha habido, pero no existían las redes sociales. En tal contexto no se puede obviar que la derecha y el imperialismo no pueden tolerar  que se intente superar sistemas injustos, fabricantes de pobres, represivos como los que vivimos. Poco se sabe, por ejemplo, de las masacres en Colombia, el maltrato general de los pueblos originarios en varias partes, la destrucción de la amazonia, por citar un puñado de casos. Ni hablar de lo que acontece en África; no interesa. El problema en Cuba es que sigue pesando el bloqueo. Por otra parte,  la pandemia azuzó dificultades y aceleró crisis. Hay que tener en cuenta que miles de turistas, que dejaban millones de dólares, no han podido viajar. Eso impacta y mucho. Además, es difícil mensurar cuanto de genuino tienen las manifestaciones pacíficas ya que hay abundantes ejemplos de la existencia de financiación de políticas injerencistas, terroristas a cargo de organizaciones y la propio EE.UU.  No es menos cierto que sin apoyo social, no se sostiene ningún régimen. No hay que olvidar que un terrorista hizo volar un avión con deportistas cubanos hace unos años. Esto y un proceso de burocratización hicieron que Cuba se fuera cerrando. Como es de imaginar la derecha hizo caudal del evento, más que por Cuba, por sacar rédito en cada uno de sus países. Es el caso de Uruguay donde el gobierno hace poco felicitó a China por los 100 años del Partido Comunista, sin decir un ápice sobre el partido único, falta de libertades, los derechos humanos. Claro, China es uno de los principales compradores de materias primas y no conviene mucho enojar a los orientales.

La historia dio la razón a León Trotsky cuando decía que es imposible el socialismo en un solo país. De todas maneras se hace necesario ser crítico y dejar que el pueblo cubano resuelva sus cosas. Hay que tener cuidado y no criticar por derecha, siempre una tentación.

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