Dedos agiles

En la apacible Intendencia de Flores se detectó el accionar de un funcionario administrativo infiel ubicado en División Hacienda. En su entusiasmo el susodicho fraguaba su salario manipulando archivos sobre liquidación de sueldos que se remitían a los bancos que pagaban los mismos. En efecto en dicha repartición estatal se verificó el faltante de 7.614.639 millones de pesos. El infiel asumió su responsabilidad. Cinco personas estarían por encima de él, lo que cuestiona los controles. La maniobra se observó en febrero pero la venía realizando desde octubre. Jerarcas municipales dicen que fue difícil darse cuenta de la operatoria. Detectado el fraude, se sumarió al funcionario, que tiene una antigüedad de unos tres años, se ordenó una investigación administrativa y la comuna hizo la denuncia penal. En declaración pública emitida el pasado 27 de junio, el FA local, exigió al intendente Fernando Echeverría (PN), que compareció días antes ante el pleno de la Junta Departamental, “una auditoria externa al Tribunal de Cuentas de la República” para esclarecer “los aspectos  contables y las posibles fallas administrativas”. La oposición pide saber si el faltante afecta obras,  inversiones y salarios. Cree, por otra parte, que la maniobra que permitió el fraude dejó expuesta la “vulnerabilidad y fragilidad del sistema, la falta de controles, el exceso de confianza en la delegación de tareas, que recaen sobre la figura del ordenador primario” el mismísimo intendente. La Mesa Política del FA llama a la asunción de responsabilidades “…permitiendo una amplia investigación  de los hechos que deslinden responsabilidades y arrojen transparencia sobre los actos administrativos de gobierno”. En Flores, uno de los bastiones del PN, la administracion sufre un duro golpe. Habrá que ver las consecuencias ulteriores incluyendo eventuales costos politicos.