La entrega

Los gobiernos del FA, entre tantos debes, no revirtieron la situación en la producción estatal de portland. Se compró un horno para instalar en la planta de Paysandú y nunca se lo instaló contribuyendo a la pérdida de competitividad, mercado y rezago tecnológico. El Herrerismo al frente del país, -que tiene aversión por lo publica y fascinación con lo privado- y sus socios en el gobierno iniciaron proceso para asociar a la sección portland de la estatal a una empresa privada. La medida es resistida por el sindicato, FANCAP y el mundo social. Así las plantas de Paysandú, Minas,  de cal de Treinta y Tres y los yacimientos de piedra caliza estarán prestas para la asociación. Se sabe que la asociación dejará en minoría a la empresa nacional.  Doce empresas, todas competidoras de ANCAP,  se presentaron para ser su partenaire. Hablamos de Cielo Azul, Cemento Artigas, Hipermix, Polimex, Grupo Holcim. Se especula, dada su musculatura, que esta última se puede quedar con el negocio. 

Sobre la base del fuerte déficit en infraestructura y vivienda (70 mil aproximadamente), los trabajadores han levantado propuesta alternativas que significan la continuidad de las plantas en manos del Estado. FANCAP ha mencionado que el país cuenta con “reservas de piedra caliza valuadas en más de 10 mil millones de dólares”. Sostiene, en base a estudios técnicos que “una fábrica de cemento para ser rentable debe producir un mínimo de 1500 toneladas de Clinker por día”.  En Paysandú produce la mitad. “Si se instalara la tercera línea de producción en Paysandú se obtendría una reducción del 58% del peso de los costos fijos por tonelada de clinker”, expresa FANCAP. La defensa, con transformaciones, de las plantan cementaras ha derivado en un profundo conflicto con el gobierno. El mismo sigue abierto. El ayer diputado blanco sanducero, hoy intendente, Nicolás Olivera, ayer defensor de las plantas cementeras dijo en su momento que el gobierno anterior había firmado una sentencia de liquidación que, al parecer, la concretaría su partido, sin que hoy se lo vea tan dinámico en la defensa del Ente. El pueblo uruguayo, matrizado por el batllismo, tiene en la defensa de las empresas públicas un rasgo de identidad.