Le tocó a MEVIR

Le tocó a MEVIR

enero 21, 2022 Desactivado Por Editorial

El Movimiento de Erradicación de Vivienda Insalubre Rural (MEVIR), desde su fundación hace varias décadas,por un connotado estanciero blanco, Alberto Gallinal,dio soluciones a miles de familias. El movimiento construye donde hay terrenos, cada vez más escasos, y donde se fogonea politicamente.La gente se organiza, hasta antes de la LUC en localidades de hasta 5 mil habitantes (aunque ello se perforaba); cumpliendo cierto rol autoridades municipales o departamentales.

MEVIR despliega en territorio tres programas: construcción de conglomerados desde cero; refacción de viviendas y construcciones individuales en terrenos propios. En todos los casos, hay apoyo técnico y social. Dispone de una Unidad de Convenio; estructura que ha permitido construir o refaccionar CAIF, Escuelas,  Bomberos, Sociedad de Fomento.

La estructura organizativa cuenta con un presidente, hoy arquitecto Juan Pablo Delgado, comisión honoraria (11 miembros, en la actualidad solo multicolores) y una Mesa Coordinadora.

Pese a que sería un programa “caro” para el herrerismo el mismo sufre recortes y restricciones funcionales. De 6 mil intervenciones (implican diversas cosas), en un quinquenio se baja a 4 mil. Además se procesaron dos cambios, regresivos ambos. Ahora se establece un ingreso mínimo familiar de 12 UR líquidas, y no hay subsidio 100% a la cuota. Al menos, con independencia de las necesidades, hay que pagar un 10% de la cuota resultante. Las cuotas oscilan entre los 8 y los 10 mil pesos en función de la cantidad de dormitorios. Pocos se animan a hablar de estos recortes que perjudican a una población vulnerable del Interior que, posiblemente, fue base electoral del gobierno y también tiene derechos. Circula en oficinas de MEVIR el comentario, “no se pueden hacer casas para gente que no las puede pagar”. Toda una definicion del perfil del gobierno.