Educación: Diógenes o la acumulación diagnóstica

Educación: Diógenes o la acumulación diagnóstica

abril 29, 2022 Desactivado Por admin

Diversos organismos internacionales han puesto foco sobre el impacto de la pandemia en los aprendizajes de niños/as y, jóvenes  adolescentes en virtualidad. En América Latina, con enormes desigualdades, la pandemia profundizó las mismas con el aporte de algunos gobiernos que han contribuido a la profundización de esta brecha. En una serie de países, CEPAL, realizó una encuesta a más de 150 estudiantes, docentes y padres/madres en Argentina, Chile, Ecuador, Costa Rica, Honduras, México, Uruguay y la República Bolivariana de Venezuela para ver esta problemática. Como diagnósticos no faltan habría que poner foco en los desafíos y retos. Uno de ellos tiene que ver con el acceso limitado a las tecnologías educativas y acceso a internet. Un solo dato, de varios para no abrumar:  “menos del 50% de la población de la región tiene conectividad a Internet de banda ancha y solo el 9.9% tiene conectividad de fibra de alta calidad en el hogar (Drees-Gross y Zhang, 2021)”. Un “36% de las niñas y niños de entre 5 y 12 años de la región vive en hogares que no están conectados a Internet”. Otro desafío tiene que ver con la ausencia de “competencias digitales de los estudiantes”. CEPAL entiende que  “la ansiedad y el estrés causados por la incertidumbre y la falta de contacto social durante la pandemia afectaron la salud mental y los niveles de motivación y rendimiento académico de los/as jóvenes (UNICEF, 2020)”. El otro tiene que ver con adaptación insuficiente de los métodos pedagógicos al ámbito virtual. Como la cuestión no es lineal, no es menos cierto que la virtualidad, sin soslayar las brechas existentes, también potenció habilidades y el espíritu creativo. Para trascender diagnósticos, CEPAL plantea repensar la enseñanza híbrida y las modalidades flexibles de educación; estimular el desarrollo de habilidades socioemocionales; enfatizar la educación integral; facilitar el acceso y uso de tecnologías mediante programas de capacitación digital; apoyar, cuidar y proteger la salud mental de estudiantes y docentes; fortalecer la colaboración entre familiares y docentes; fortalecer la cooperación entre los países para enfrentar la crisis educativa. Habría que ver la traducción de esta investigación a nuestro  paisito.