1ª de mayo, de lucha

1ª de mayo, de lucha

abril 29, 2022 Desactivado Por Editorial

Pasado lo más adverso de la pandemia, que arrojó la muerte de más de 6 mil compatriotas, la ciudadanía comienza a ver la cara cruda del gobierno encabezado por el herrerismo.  Sostenida la crisis pandémica, a través de aportes de empleados públicos, rebajas salariales y de jubilaciones, aumento de pobreza general e infantil, sin afectar a los denominados “malla oro” que, mientras miles padecen, ellos la hacen de colores al calor de un gobierno que los cobija. En una puesta de marketing el gobierno otorga, a partir de julio (percibible en agosto) un “aumento” a los funcionarios públicos del 2% y de las jubilaciones del 3%; mientras el costo de los alimentos trepan por el ascensor. En su improvisación no tiene claro si es “a cuenta de futuro ajuste” o se sumaría al mismo. Van dos años de pérdida salarial con esta administración herrerista. La central sindical,  la organización de jubilados y la oposición política cuestionaron, por magras, las medidas. La magnitud de la pérdida salarial, dicen los analistas, depende del periodo que se considere; lo real es la perdida efectiva. Por ejemplo, para bajar más a tierra el tema, un salario de 30 mil pesos, con una caída salarial del 8.86%,  perderá por mes 2.057 pesos.

En distintos departamentos del país, la disconformidad con el gobierno y el aumento de la pobreza comienzan a juntarse. El mides y sus medidas compensatorias se limita, en el mejor de los casos, a entregar canastas muchas veces bajo el denominador de un vulgar clientelismo. Durante las gestiones del FA el salario creció ininterrumpidamente hasta el 2019 que comenzó su caída. Acá se vio el cambio pregonado. Se dice que entre el 2005 y el 2017 el salario real creció 55%. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), al término del 21, los salarios en el sector privado cayeron 1.3% y en el público 1.9%. Los funcionarios de los Ministerios, en los dos últimos años, perdieron un 6% de salario real. Los jubilados, cuyas retribuciones están atadas al índice medio de salarios en el bienio (2020-2021) perdieron 4%.  Recuérdese que unos 150 mil pasivos cobran 15.700 pesos. 

La situación es harto elocuente, en un gobierno que tuvo, fruto de factores externos, “huracán de cola” pero cuyos beneficios no llegan ni a jubilados, ni asalariados ni a la población vulnerable. Se acrecienta la pobreza y cada vez es más visible en todas las ciudades del país compatriotas metidos revisando volquetas buscando algo para comer. Las políticas mitigadoras lucen escuálidas en un gobierno con menos sensibilidad social. En el interior la desigualdad cabalga por las praderas. 

Hay mucha bronca contenida ante pérdida de oportunidades, de la changa, del trabajo. Lugares donde todo depende del caudillo local, alcalde, intendente que aplican o no medidas según. Por ejemplo, -aunque no es su principal responsabilidad-, la intendencia de Paysandú, que dispone, vía fideicomiso- de una partida de 1,7 millones de dólares para políticas sociales-, no la aplica. Por lo expuesto veremos un 1º de Mayo muy asistido con anuncios y fuertes reclamos del PIT-CNT, que ya se los había planteado al propio Poder Ejecutivo. Todo esto si inscribe en el mes  de la memoria cargado de actividades en honor a todos aquellos que aspiraron una patria pletórica de igualdad y oportunidades. Donde la derecha y el partido militar quieren prisión domiciliaria para violadores de los derechos humanos. El pueblo continuará su lucha junto a sus organizaciones.